La elección depende de si necesitas que un equipo sea localizable siempre en la misma dirección y de quién administra la red.
IP dinámica
Es la opción normal para hogares, móviles y puestos de usuario. Simplifica la administración, evita asignaciones manuales duplicadas y aprovecha mejor el espacio disponible.
IP estática
Facilita publicar servicios, crear listas de acceso y mantener configuraciones previsibles. Requiere documentación y, si es pública, puede tener coste adicional.
Reserva DHCP: solución intermedia
El servidor sigue entregando la configuración automáticamente, pero reserva siempre la misma dirección para una MAC concreta. Es una buena opción para impresoras, puntos de acceso y sistemas de gestión.
Ejemplos de decisión
- Portátil de usuario: dinámica.
- Impresora de oficina: reserva DHCP.
- Interfaz de gestión de un switch: estática o reserva documentada.
- Servidor publicado en Internet: IP pública estable o DNS dinámico, según requisitos.
Recomendación práctica
Usa DHCP para clientes y reservas para servicios internos. Contrata una IP pública estática solo si la dependencia de una dirección estable justifica coste y exposición.